La próxima realización de la Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (COP25) que se realizará en nuestro país en diciembre de este año, nos ofrece una oportunidad única a las empresas que operamos en Chile para asumir liderazgo en la acción climática. 

La aspiración fijada en París es limitar el aumento de la temperatura mundial por debajo de los 2° Celsius sobre los niveles preindustriales, esforzándose por mantenerlo en 1,5° C.  El no lograrlo tendrá graves consecuencias sociales, las que han sido demostradas por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático. Esta es una realidad que debiera movilizar a todos los actores sociales a colaborar con el cumplimiento de esta meta.

Entonces, cómo avanzamos en esta ruta. La respuesta no es simple, pero sin duda un requisito habilitante para que este proceso tenga posibilidades de éxito es la inclusión y el diálogo entre todos los sectores. Chile cuenta en su historia reciente con una experiencia inédita de validación social y técnica de una política pública que situó a nuestro país como ejemplo a seguir en esta materia:  La Política Nacional “Energía 2050”, cuyo proceso participativo deberíamos replicar de cara a la tarea de sumar esfuerzos para alcanzar una meta ambiciosa de cara a cumplir los compromisos suscritos en París.

Juan Ignacio Ríos Correa

Es urgente que todos los sectores nos involucremos en esta conversación. Como actores sociales, las empresas debemos cuestionarnos si estamos ejecutando las acciones necesarias para llegar a un compromiso de la talla que se requiere.

Por su parte, el Estado debe plantear el marco normativo correcto que apunte en esta dirección. El año recién pasado fue el año récord para la venta de vehículos nuevos en Chile, con más de 400 mil vehículos; es decir, un 15,6% más que en 2017. ¿Es esta la senda correcta? De qué manera el sector transporte se hará cargo de reducir su huella en los próximos años, considerando que aporta más del 30% de nuestra emisión de CO2.

Si bien hay avances en esta materia, aún queda mucho por hacer. Necesitamos colaborar intersectorialmente, fijar una visión de largo plazo de reducción de nuestras emisiones de GEI, la que debe ser consensuada y a la que todos tenemos que aportar con acciones concretas, metas e indicadores verificables.

Hagamos que la COP25 sea un impulso y una plataforma de diálogo para ello. Que se convierta en el medio para alcanzar ese fin ambicioso, claro y decidido.

Juan Ignacio Ríos Correa

Presidente del Directorio

Chile Green Building Council