INVERSIONES EN EFICIENCIA ENERGÉTICA #POSTCOVID19

A pesar de la incertidumbre, ya existen varias corrientes europeas que apuestan por una fuerte inversión en materia de eficiencia energética, descarbonización y la lucha contra el cambio climático. Estas inversiones se prevén clave para impulsar la economía en la época #POSTCOVID19.

Tal y como ya referíamos en uno de nuestros anteriores artículos, existe una corriente en el seno de la Unión Europea que orienta la salida de la crisis generada por el COVID-19 al apoyo a las inversiones en descarbonización y lucha contra el cambio climático.

Las empresas productivas españolas van a tener que hacer importantes ajustes para adaptase a las nuevas situaciones del mercado, y más allá de los potenciales recortes aplicados a modo de primeros auxilios, van a ser necesarias inversiones que hagan su producción más competitiva.

Si aceptamos que el objetivo básico de las instituciones europeas, nacionales y regionales será el mantenimiento del empleo y que uno de los costes más altos que sufre la industria es su factura energética, parece lógico concluir que buena parte de las ayudas de incentivación en la época #POSTCOVID19 debieran estar orientadas a soportar inversiones en materia de eficiencia energética.

Tanto las inversiones destinadas a la reducción de los consumos energéticos o como las orientadas al autoconsumo suelen presentar periodos de retorno medios-largos por lo que a pesar de su rentabilidad generarán problemas de viabilidad para una industria que buscará sin duda efectos de ahorro a corto plazo.

Por ello parece sensato que las distintas administraciones orienten sus potenciales ayudas a la corrección de efectos cortoplacistas negativos. Diferentes asociaciones, sobre todo las relacionadas con el mundo fotovoltaico, están ya trabajando en una propuesta concreta de medidas que por su naturaleza podrían formar parte de los planes de incentivos que veamos en los próximos meses y que se basan en cinco conceptos básicos:

  • Fomento del modelo de generación renovable orientado no solo a grandes inversiones sino al uso industrial y doméstico.
  • Fomento del autoconsumo colectivo frente al individual por disponer de mayor adaptabilidad al colectivo. Normalización e implantación del autoconsumo colectivo en los polígonos industriales.
  • Reducciones fiscales tanto de IVA soportado como de impuestos municipales para las instalaciones de autoconsumo.
  • Eliminación de barreras normativas para un mayor despliegue del autoconsumo.
  • Canalización unificada de las aportaciones destinadas al apoyo de la inclusión de renovables y en particular del autoconsumo en el sector de la edificación.

Desde WSP Spain abogamos porque en los próximos meses esos conceptos se plasmen en medidas concretas que supongan un uso eficiente de fondos públicos y que ayuden de manera eficaz a empresas y particulares en su recuperación económica en era #POSTCOVID19. Nuestra extensa experiencia en el desarrollo de proyectos de eficiencia energética y energías renovables nos hace estar convencidos de lo adecuado de su desarrollo y aplicación.

Autor

César Fernández
Director de Energía