EQUIPAMIENTOS FLEXIBLES

La crisis financiera que nos afectó al final de la primera década del siglo XXI generó una corriente generalizada en favor del diseño y construcción de equipamientos multifunción que optimizasen las inversiones y pudiesen ser utilizados y disfrutados por el mayor número de personas posibles durante el mayor tiempo posible mejorando así su retorno hacia la sociedad o la institución que los financiaba.

El uso de polideportivos e instalaciones deportivas de alta calidad por parte de equipos de élite apenas unas horas a la semana o la utilización temporal durante unas semanas al año de palacios de congresos o de auditorios, dio paso a la generación de un buen número de espacios multiusos que buscaban gracias a su diseño multifuncional un aumento de horas de utilidad pública y por lo tanto de la optimización de la inversión realizada.

La actual crisis del COVID 19, unida a la frecuencia cada vez mayor de desastres naturales, da una nueva vuelta de tuerca a los conceptos de flexibilidad y multifunción de los equipamientos e instalaciones. Ya no se trata tan solo de optimizar las inversiones dotándolas de mayor uso sino de buscar puntos de apoyo adecuados para los sistemas de emergencias en momentos de crisis.

El COVID 19 está poniendo a prueba nuestro sistema sanitario, que ha necesitado de forma dramática el apoyo de infraestructuras como IFEMA o el palacio de hielo de Madrid para atender necesidades para las que esos equipamientos no estaban preparados. De la misma manera, las últimas catástrofes naturales en forma de riadas, incendios o terremotos han provocado, de modo cada vez más habitual, el uso de pabellones deportivos, escuelas o u otros centros públicos como improvisados centros de atención de emergencias o incluso refugios donde atender de manera segura a la población durante lo más difícil de la crisis.

Igual que a partir del año 2010 se impulsó de manera decidida el diseño y la construcción de espacios públicos desde la premisa de una mayor generalización de su uso, el 2020 debe suponer el comienzo de una nueva generación de equipamientos que permitan, mediante un protocolo previamente establecido, albergar situaciones de emergencia climática, social o sanitaria en las mejores condiciones posibles.

Es nuestra obligación como consultores anticipar el futuro, casi siempre a través del aprendizaje continuo de las experiencias actuales. Desde WSP Spain aconsejamos a nuestros clientes analizar de manera responsable y preventiva la potencial adaptación de sus instalaciones a situaciones de emergencia que de manera potencialmente frecuente van a afectar a su entorno más cercano.


Autor

Roberto Cerdeiriña
Director de Industria y Edificación

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