RE-EVALUACIÓN DE LOS MODELOS DE COSTES EN CONCESIONES VIARIAS EN LA ERA #POSTCOVID19

Además de evaluar las consecuencias que el COVID-19 tendrá sobre los escenarios de demanda de las concesiones de infraestructura, es necesario revisar los modelos de coste operativos de estas concesiones.

En uno de nuestros artículos recientes sobre Monitorización y reevaluación estratégica en las concesiones, tratamos la necesidad por parte de los concesionarios de infraestructuras de reevaluar las previsibles consecuencias que la crisis va a tener sobre los escenarios de demanda asociados a cada una de sus concesiones.

Asociábamos en nuestro artículo la urgencia del análisis de las nuevas condiciones con la toma de medidas operativas que puedan paliar los impactos del COVID-19 y que permitan garantizar la supervivencia de unas concesiones resilientes en el largo plazo, pero muy sensibles a este tipo de fenómenos disruptivos en el corto plazo.

De manera análoga, además del citado análisis de demanda y movilidad, es necesario revisar y redefinir los modelos de costes operativos de esas mismas concesiones. Estos modelos se agrupan de modo general, en tres grandes capítulos: costes de Operación y Mantenimiento (O&M), Mantenimiento Mayor o gran reparación, y nuevas inversiones (CapEx).

Es un hecho que la mayoría de los planes de coste tienen una relación contractual y comercial ligada a la adjudicación propia de la concesión por lo que su adaptabilidad es, en muchos casos limitada. Sin embargo, la conexión directa de estos capítulos con la rentabilidad final de la operación y su impacto en variables como la liquidez a corto plazo los convierten de facto en un elemento de obligado análisis en los escenarios de baja demanda futura actualmente previstos.

Entre los costes operativos de O&M, es recomendable dedicar una atención especial al análisis de los costes fijos, no dependientes de la demanda, así como al análisis de alternativas del modelo de explotación basadas, por ejemplo, en la redefinición del empleo de recursos internos frente al outsourcing, evaluando no solo el elemento coste sino la potencial distribución del riesgo. Este último punto es un elemento clave de la gestión de una concesión en situaciones de crisis o incertidumbre.

En el área de Mantenimiento Mayor, donde por ejemplo podríamos ubicar las campañas de repavimentación en el caso de carreteras o la renovación de equipos de alto coste, es importante considerar no solo la nueva situación de reducción de la demanda sino el potencial efecto de las altas fluctuaciones en el coste de las inversiones a realizar. Una adecuada selección del momento de ejecución de las obras o de la reposición de equipos tras su vida útil en un escenario de crisis global pueden, si se buscan las adecuadas optimizaciones en la evolución tecnológica o del mercado, marcar diferencias significativas en el resultado final.

Sobre las nuevas inversiones en activos (CapEx), además de las observaciones ya incluidas en nuestro artículo previo sobre la Gestión del CAPEX e ingeniería resiliente, consideramos fundamental la reevaluación del programa de inversiones en función de las necesidades reales marcadas por la nueva demanda. De manera complementaria, nuestro análisis debe aprovechar la oportunidad para reorientar las futuras actuaciones hacia soluciones compatibles con los Objetivos de desarrollo sostenible (ODS), que pueden resultar más fácilmente financiables en un futuro próximo.

En conclusión, no solo es importante anticiparse de manera proactiva y dinámica a los cambios que están por venir en la era #POSTCOVID19, sino que debemos aprovechar la oportunidad de incorporar en nuestros análisis nuevas variables de evaluación que no fueron tenidas en cuenta en los orígenes de las concesiones y su planteamiento comercial inicial.

Autor

Antonio Herrera
Director Costes, Operación y Mantenimiento (CO&M). Advisory Services