ASEO URBANO MUNICIPAL #POSTCOVID19

El COVID19 ha impactado nuestra sociedad de diversas formas, alterando nuestros hábitos de vida en todos sus órdenes y obligándonos a adoptar medidas y protocolos de adaptación que, en su mayoría, son novedosos para todos.

Los servicios municipales de aseo urbano, y de manera particular la recogida de residuos y la limpieza deben cumplir una función básica y de vital importancia en la lucha contra el virus, al proceder a su eliminación sistemática de la superficie de las calles y ayudar así a evitar su propagación.

Esta nueva y crucial misión conlleva un cambio en algunos métodos y prácticas habituales de trabajo de estos servicios. En particular todos los operadores deben evaluar y revisar dos aspectos fundamentales: las acciones que garanticen la continuidad de la recogida de residuos de manera segura para los empleados y el refuerzo de los protocolos de limpieza de las calles.

La recogida de residuos debe incorporar medidas estrictas que aseguren la salud de los profesionales que la realizan. Además de facilitarles formación preventiva y equipos de protección individual, deben implementarse de manera inmediata medidas sobre sus condiciones de trabajo y zonas de uso común, y sobre manera, medidas asociadas a la mejora del propio proceso de recogida implementando mecanismos para evitar los riesgos de manipulación de los contenedores o aplicando protocolos especiales en la recogida de bolsas de basura de personas afectadas por el virus o entornos potencialmente de mayor riesgo.

La limpieza viaria no solo debe verse significativamente reforzada con nuevos medios técnicos y con más recursos humanos, sino que debe ver redefinida su programación para adaptarse a un entorno muy cambiante en necesidades y escenarios. Es fundamental garantizar el mantenimiento de la higiene de nuestras ciudades en una situación de continuos cambios, con una muy irregular distribución y presencia de personas en las zonas urbanas y con variaciones significativas en las actividades de la mayor parte de los negocios comerciales o de restauración. Estos cambios hacen necesaria una reprogramación ágil y flexible de las actividades de limpieza diarias para adaptarlas a las necesidades del momento, enfocando los medios al refuerzo de aquellas actividades prioritarias en la actualidad.

A nivel técnico es fundamental mantener el barrido húmedo de las calles para eliminar los residuos y la materia orgánica. Deben utilizarse productos con actividad biocida que además de limpiar desinfecten las superficies en el baldeo de las zonas especialmente sensibles, como las próximas a edificios públicos u hospitales. También se recomiendan otras medidas complementarias, como la desinfección con hipoclorito sódico mediante mochilas de pulverización en zonas sensibles, poniendo a disposición de los trabajadores equipos adecuados, o el uso de generadores de ozono, gas con gran poder desinfectante y esterilizante, en la limpieza de vehículos del parque público.

Todo lo comentado revela cambios y nuevas estrategias en los servicios urbanos que deben ser aplicadas de inmediato en estas circunstancias tan especiales, teniendo en cuenta que algunas de ellas que perdurarán en las estrategias a futuro, de modo que se prevea en la gestión y los nuevos contratos de limpieza municipal situaciones excepcionales en las que se activen estas medidas, y la dotación de medios para las mismas.

De manera colateral, esta situación debe alertar sobre la necesidad de prestar mayor atención a otras acciones como el control de plagas o vectores sanitarios, todo ello con el objetivo de hacer la gestión de los servicios municipales más robusta, y el sistema más resiliente.

Finalmente, se debe destacar la función que tenemos los consultores en este proceso, poniendo nuestro conocimiento al servicio de la sociedad, asesorando y apoyando a los gestores públicos y a los operadores tanto en situaciones de emergencia como en la labor continua de análisis y mejora de los servicios municipales, e innovando con el desarrollo de soluciones tecnológicas que permitan su monitorización y control de calidad.

Autor

Mariano Rodríguez
Director de Planificación y Movilidad