Parque eólico Monte Redondo

Enhol, un gran proveedor de energía privada en Chile, solicitó un socio para gestionar la solución llave en mano y la gestión de las operaciones de un parque eólico a lo largo de la costa de la provincia de Limarí. El proyecto requería detallados estudios de viabilidad financiera y de ingeniería antes de avanzar en el proyecto. Una vez que el proyecto demostrase ser económicamente viable, Enhol requeriría un socio para supervisar el diseño, la construcción y las operaciones globales de las instalaciones.

 
Con una de las costas más largas del mundo, Chile es un lugar perfecto para la producción de energía eólica. La ventaja geográfica del país, el apoyo político hacia la energía eólica a través del ambicioso plan energético 20-20 impulsado por el presidente Piñera, y la privatización del mercado energético chileno han estimulado un explosivo crecimiento de la energía eólica en el país.

 

Enhol, un gran proveedor de energía privada en Chile, solicitó un socio para gestionar la solución llave en mano y la gestión de las operaciones de un parque eólico a lo largo de la costa de la provincia de Limarí. El proyecto requería detallados estudios de viabilidad financiera y de ingeniería antes de avanzar en el proyecto. Una vez que el proyecto demostrase ser económicamente viable, Enhol requeriría un socio para supervisar el diseño, la construcción y las operaciones globales de las instalaciones.

WSP proporcionó a Enhol una solución llave en mano mediante la supervisión de la evaluación de viabilidad, el diseño, la construcción y la operación del parque eólico de 48 MW y 24 turbinas. El alcance del proyecto incluyó:  

  • La preparación y la construcción de plataformas y cimientos.
  • La instalación de turbinas eólicas, una subestación eléctrica y trincheras subterráneas.
  • La instalación y el montaje de equipos y pruebas.
  • La construcción de una subestación eléctrica y un centro de control.

Las líneas de alta tensión, que transfieren la energía a la subestación, se llevaron a cabo a través de trincheras subterráneas situadas en paralelo a los caminos internos del parque para mejorar la estética y la protección frente al clima. 

Como resultado del proyecto, 74.000 hogares están ahora conectados al Sistema Interconectado Central (SIC) y recibirán energía renovable no convencional. Además, se reducirán 88.000 toneladas de CO2 al año, el equivalente a retirar de la circulación a 15.000 vehículos.