Viaducto de Rande

El objetivo del proyecto era reducir la congestión del tráfico en el puente, que estaba causando atascos y retenciones de forma regular, especialmente en verano, con una intensidad media de tráfico de casi 60.000 vehículos diarios

 

WSP en UTE con MC2 (diseñador original de la ampliación) fue seleccionada por AUDASA, concesionaria de la autopista, para desarrollar servicios de supervisión estructural y servicios de asesoramiento, incluido el diseño detallado durante la construcción, revisión de planos, revisión de medios auxiliares y control de maniobras singulares. Además, WSP Spain también ha dirigido algunos de los servicios de mayor complejidad técnica como estudios eólicos (incluidos los ensayos aeroelásticos en túnel de viento de todo el puente y análisis de vibraciones de los tirantes) así como la realización de pruebas dinámicas con el objetivo de evaluar el confort de la conducción.

El viaducto de Rande, parte de la autopista AP-9 Atlántico, une la autopista A-3 de Portugal con las ciudades de Vigo, Santiago de Compostela, A Coruña y Ferrol en el noroeste de España. El objetivo del proyecto era reducir la congestión del tráfico en el puente, lo que causaba atascos y retenciones de manera regular, especialmente en verano, con una intensidad de tráfico promedio de casi 60,000 vehículos por día.

img-news_rande2

El viaducto original de Rande, un puente atirantado de 400 metros de extensión, se abrió al tráfico en 1981. Ahora, 40 años después, podemos afirmar que su ampliación es un proyecto de ingeniería único en el mundo. La solución de ampliación estructural ha permitido importantes ahorros económicos y de tiempo de construcción frente a la alternativa de construir un nuevo puente, lo que habría significado, al menos, el doble de inversión y tiempo de construcción. Y, lo que es más importante, la ampliación se llevó a cabo sin interrupciones de tráfico en el puente existente.
La capacidad estructural de los pilonos se verificó para asegurar la viabilidad de la ampliación sin realizar ninguna actuación de refuerzo mayor en la cimentación. De esta forma, la solución estructural para la ampliación aprovechó al máximo las torres principales existentes. Se construyó un nuevo cabecero metálico sobre la parte superior de cada torre, en el que se ancla la nueva familia de tirantes que da soporte a la ampliación del tablero. La ampliación del tablero se materializa con sendas vigas mixtas de sección cajón, ubicadas una a cada lado del tablero actual, y unidas a él mediante vigas transversales en celosía. La unión de estas vigas transversales al tablero existente se lleva a cabo mediante una conexión rotulada, con el propósito de reducir los esfuerzos de interacción entre ambos tableros. De esta manera los trabajos sobre el tablero existente se han limitado a pequeños refuerzos y a las labores de mantenimiento.

Como resultado de la actuación, la capacidad de tráfico global del puente se extendió de cuatro a seis carriles, y la ampliación aprovechó al máximo la estructura existente, que tiene un importante valor patrimonial. El Estuario de Vigo también posee una importante riqueza biológica, por lo que la construcción se aseguró de no afectar al medio ambiente. El trabajo de ampliación se completó en un período récord de 18 meses.

En 2018, el viaducto de Rande recibió el Premio Acueducto de Segovia. Obras Públicas y Medio Ambiente 2018 que reconocía a este proyecto por su importancia tecnológica y funcional, su carácter social y cultural, la calidad ambiental y científica de las medidas correctoras proyectadas y sus valores estéticos y paisajísticos, así como la perfección alcanzada en su ejecución.

En 2019, el Comité de la Asociación Internacional de Puentes e Ingeniería Estructural (IABSE) seleccionó el proyecto de ampliación del viaducto de Rande en España, como uno de los dos finalistas del premio a la estructura más sobresaliente del año 2019.