111 West 57th Street, Nueva York

Es posible creer que el 111 West 57th Street sea un edificio extremadamente delgado y, sin duda, lo es en términos de construcciones de gran altura – realmente es un edificio súper delgado que hasta podría considerarse “mega delgado”. 


Ubicación

  • Nueva York, NY, Estados Unidos

Sector

Servicio

Cliente

  • JDS Development Group

Estado del proyecto

  • Finalización prevista para el 2018

Arquitecto


En la carrera mundial para construir alto, ya no se trata sólo de la altura; el otro número del que todos también están pendientes es la relación de aspecto: la conexión entre la altura y el ancho de un edificio. En este sentido, el 111 West 57th Street es parte de una nueva generación de edificios que llevan a nuevos límites esta relación que antes se creía imposible.

Regreso a la era clásica

El 111 West 57th Street es parte de una nueva generación de edificios que llevan a nuevos límites esta relación que antes se creía imposible. Dana Getman, directora asociada de SHoP Architects y diseñadora principal, señala que, en lugar de ser una nueva tipología para Nueva York, los edificios súper delgados sólo son un regreso a la era clásica de los rascacielos. En este contexto, ella dice que “esto es lo interesante de esta nueva generación de edificios”, “En la época previa a la guerra y a los aires acondicionados, los edificios solían ser delgados para que las personas pudiesen estar más cerca de la luz y la ventilación. En estos edificios nuevos, debido a que son residenciales, la luz y la ventilación se vuelven un problema y, con este diseño, obtenemos la oportunidad de recordar los edificios históricos y ver qué los hacía tan especiales”.

Los edificios súper delgados son un regreso a las proporciones de los rascacielos clásicos neoyorquinos. Tenemos la oportunidad de recordar los edificios históricos y ver qué los hacía tan especiales
Dana Getman, Shop Associates

Considerando esto, SHoP visiona al 111 West 5th Street con la ambición de crear un rascacielos clásico de Manhattan. De hecho, pese a que la estructura súper delgada del edificio pueda verse sorprendentemente nueva, es un proyecto patrimonial. Además de la construcción de la torre, el proyecto también incluye la restauración completa del edificio 1923 Steinway, un punto art decó de referencia para la ciudad. La torre se ha ubicado cuidadosamente en deferencia de su vecindario histórico. “Podríamos haber construido la torre de forma directamente adyacente al edificio Steinway sin aprobación de la ciudad, pero no era lo correcto para este referente y no era lo correcto para la torre”, “por este motivo, trabajamos junto a la Comisión para la Preservación de Monumentos Históricos para reubicar la torre más atrás en el sitio. Se ha colocado aquí de manera que no se perciba en la calle y, en su lugar, conseguimos un atrio muy abierto que permite que observemos a esta pieza histórica en su contexto histórico”, explica Getman. La sección inferior del proyecto compartirá espacios con áreas recreativas, un lobby y tiendas minoristas de alta gama, mientras que en la parte superior habrá 77 pisos de apartamentos de lujo.

Pisos
82
Altura
435 m
Proporción de delgadez
1:24

Sombras, profundidad y solidez

Cuando el SHoP analizó los edificios más queridos de la ciudad, un tema en común fueron “sus sombras, su profundidad y su solidez”, señala Getman. Esto es lo que han intentado recrear con la paleta material del 111 West 57th Street. Además, afirma que “estos increíbles muros portantes nos otorgaron cierta solidez con la cual jugar, por lo que tuvimos la oportunidad de crear un estilo distinto que no fuese solamente vidrio”.

El edificio es finamente cónico – Getman lo describe como “en capas” en lugar de escalonado- lo cual le da una escala humana a pesar de su tamaño gigante. Cada uno de los peldaños está adornado por una pilastra de terracota sólida con una filigrana curva de bronce que va por las pilastras y que permiten escalar el edificio. Las pilastras están hechas de 23 formas únicas que se repiten a lo largo de la fachada en un patrón ondulado, lo cual crea un patrón de sombras que se visualiza a la distancia. Las filigranas añaden un nivel de detalle que sólo se revela al acercase, lo cual es un homenaje a las ricas fachadas de los edificios art decó clásicos de Nueva York. En este sentido, Getman indica que “han trabajo duramente para hallar un equilibrio en la “destreza” que se encuentran en los edificios antiguos –para que la terracota tenga cinco esmaltes distintos y así luzca más texturas- y, al mismo tiempo, se desarrolló mediante el uso de tecnología de punta que rastrease el patrón a lo largo de la fachada”. El bronce también se dejó inconcluso para que envejezca de forma elegante con el edificio.

Ingeniería que garantiza confort

Se ha cuidado muchísimo la apariencia del 111 West 57th Street y todo el equipo de diseño desempeña un papel esencial en proteger la integridad de los acabados del edificio con el paso de los años. Cynthia Liu, vicepresidente sénior de WSP en Nueva York y directora del proyecto 111 West 57th Street, señala que “la infraestructura en sí será flexible, pero los demás elementos no lo serán tanto si no coordinamos su diseño e ingeniería”. “No queremos ver grietas en los yesos ni el vidrio, ni tampoco que haya filtraciones por las ventanas debido a que el edificio se mueve mucho”.

111 west 57th street NY

El mayor logro para los ingenieros es que su arte no se note; la meta es que los ocupantes del edificio vivan en total comodidad, sin perturbaciones por movimientos. No obstante, en la medida que las personas viven a mayor distancia del suelo, aumenta la consideración de los sistemas y estrategias que hacen posible vivir en las alturas. Simon Koster, del JDS Development Group, dice que, pese a que los ocupantes raramente se preocupan de los sistemas estructurales de sus áreas de trabajo, éstas son exactamente las cuestiones que desean conocer los residentes potenciales. En este contexto, afirma que “los propietarios futuros realizan preguntas sobre el lugar donde van a vivir”. “Tenemos conversaciones sobre los amortiguadores estructurales, los muros portantes, la rigidez general del edificio, su movimiento, oscilación, delgadez, etc… Todas estas consideraciones se están volviendo parte del léxico de los compradores de residencias en Nueva York”.

Un edificio delgado como el 111 West 57th Street debe contar con una estructura rígida y fuerte que resista vientos y actividades sísmicas. El WSP ha conseguido la fortaleza necesaria con dos muros portantes que cubren la altura de las elevaciones del este y oeste del edificio, lo cual deja los otros lados completamente libres para que los residentes puedan disfrutar de vistas irrestrictas del Central Park al norte y del centro de Manhattan al sur. Adicionalmente, el edificio cuenta con un amortiguador de masa en la parte superior, ocultado por la ligera estructura de acero que da el toque final a su delicada forma cónica.