El sector de la construcción en Perú ha evolucionado para satisfacer las demandas de los clientes, seguir las tendencias del mercado, adoptar nuevos sistemas de construcción y filosofías de trabajo, entre otros aspectos. En este proceso, el papel de la supervisión ha cobrado cada vez más relevancia. No obstante, hay quienes consideran que la supervisión de obras representa un obstáculo para la realización de los proyectos. En tales situaciones, los resultados suelen ser menos satisfactorios, ya que se producen desviaciones durante la ejecución de la obra y no se logran alcanzar algunos de los objetivos establecidos.
Aunque la supervisión en los proyectos de construcción es contratada por el cliente, el constructor debería considerarla como un socio estratégico. Al trabajar en conjunto, el supervisor y el constructor pueden resolver dudas, responder consultas, sugerir mejoras, prever problemas de diseño, y mitigar o evitar desviaciones en términos de calidad, costos y plazos; así como en aspectos de seguridad, salud ocupacional y medio ambiente. De esta manera todos resultan beneficiados, siendo el proyecto el principal favorecido. Si retrocedemos un poco más, hasta la etapa de la ingeniería, apostando desde esta instancia y comprendiendo los criterios de diseño, las necesidades y requerimientos de los usuarios contribuirían a obtener mejores resultados en el proyecto. Es esencial y crucial la participación temprana de todas las partes, en la etapa de preconstrucción, logrando así una colaboración que resulta en un beneficio mucho mayor para los clientes, el proveedor de ingeniería, el proveedor de construcción y la supervisión.
En WSP, nos comprometemos desde las fases iniciales hasta la finalización de los proyectos, incluyendo la planificación maestra (también conocida como Master Plan), la ingeniería básica, la ingeniería de detalle y la ingeniería para la construcción, acompañando a nuestros clientes desde la preconstrucción hasta la fase de construcción, y culminando con la supervisión de las obras.
Durante las diversas etapas del proyecto, aplicamos nuestro programa global Future Ready®, centrado en cuatro tendencias fundamentales: clima, sociedad, tecnología y recursos. Además, brindamos asesoramiento a nuestros clientes sobre soluciones que no sólo sean efectivas en el presente, sino también preparadas para enfrentar los desafíos del futuro. Este programa está diseñado para ofrecer innovación, sostenibilidad, reducción de costos en el ciclo de vida y resiliencia.
Por lo tanto, si trabajamos de forma coordinada, con comunicación efectiva, anticipándonos a los problemas, proponiendo mejoras y actuando con ética y respeto, ¿por qué considerar la supervisión como una limitación? ¿por qué el personal de obra puede llegar a pensar que su trabajo está mal o que hemos encontrado algún problema, incluso antes de que hayamos hecho algo?
La supervisión es percibida por muchos como un ente fiscalizador. Y es aquí donde debemos reflexionar porque no sólo se trata de trabajar en conjunto con el equipo de la constructora y del cliente, sino que quizás necesitamos avanzar un paso más y romper ese paradigma. Al final del día, los proyectos están compuestos por personas, y considero que debemos mejorar nuestra interacción con todos para garantizar que el mensaje sea recibido, entendido y aplicado.