Los proyectos mineros y, en general cualquier proyecto de inversión, se desarrollan en un entorno social complejo y dinámico que condicionarán, el avance o desarrollo del proyecto minero. Por eso, es muy importante considerar el aspecto social en los proyectos de inversión, pero ¿cuál es el alcance del aspecto social?
Lo primero que debemos considerar es conocer el entorno social del proyecto, es decir, el detalle de las comunidades o localidades donde se desarrolla. Por eso, los estudios de la línea base social y de percepciones, la identificación de actores sociales y de pueblos indígenas son estudios clave para determinar cómo se configura nuestro entorno social.
A partir del conocimiento del entorno social del proyecto, debemos diseñar e implementar una estrategia de relacionamiento que permita: i) una convivencia armónica y respetuosa con los demás actores sociales, desde las primeras etapas del proyecto y durante todo el ciclo de vida del proyecto, priorizando políticas y conductas que mantengan una buena vecindad con el entorno; ii) anticiparnos a riesgos y potenciales conflictos sociales; así como atender y gestionar las preocupaciones, expectativas, consultas y posibles quejas y reclamos de los actores sociales; y iii) generar espacios de participación ciudadana durante el proceso de certificación ambiental y durante toda la vida del proyecto.
Luego de conocer nuestro entorno y de habernos relacionado adecuadamente con los actores sociales, promovemos el desarrollo social de las localidades y las comunidades. Los Planes de Gestión Social o los Programas de Responsabilidad Social de las empresas son instrumentos de gestión que deben fomentar desarrollo, pero con un enfoque de generación de valor compartido, de tal forma que contribuyamos directamente a la transformación de nuestro entorno social.
Todo este esfuerzo requiere de una evaluación, diseño, implementación y seguimiento de las acciones, políticas, directivas, planes y programas de las empresas relacionadas con el alcance social de sus proyectos, en sus etapas y con las particularidades propias de cada uno.
Nuestro equipo de Socioeconomía aborda de manera estratégica la complejidad social, mediante la realización de estudios sociales, intervenciones de relacionamiento y gestión social; el diseño y ejecución de mecanismos de participación ciudadana; y la definición e implementación de programas de gestión o responsabilidad social que incorporen estrategias de valor compartido. Todo ello con el objetivo de integrar enfoques de interculturalidad, género, sostenibilidad y derechos humanos.
En WSP, sabemos cómo abordar la complejidad del aspecto social para que los proyectos mineros se desarrollen generando valor social.