WSP desempeñó un rol clave en el desarrollo del nuevo Aeropuerto Internacional de Chinchero, supervisando las obras de movimiento de tierras de esta infraestructura estratégica para el Perú. Ejecutado por el Consorcio Chinchero, el proyecto marcará un hito en la modernización del sistema aeroportuario nacional, reemplazando al Aeropuerto Alejandro Velasco Astete, anteriormente ubicado en el centro de la ciudad del Cusco.
Desarrollado bajo la modalidad de gobierno a gobierno, contó con la asistencia técnica de Corea a través de una Oficina de Gestión de Proyectos (PMO), asegurando estándares internacionales en su implementación.
Una vez concluido, el aeropuerto alcanzará una superficie de 454 hectáreas, incorporando una pista de aterrizaje de 4 kilómetros de longitud y 45 metros de ancho, así como un terminal de pasajeros, torre de control, calles de rodaje, plataformas de estacionamiento de aeronaves, plataforma de aviación general y hangares de mantenimiento; con una capacidad estimada superior a los 6 millones de pasajeros al año, se posicionará como el segundo aeropuerto más importante del país, habilitando conexiones internacionales directas y fortaleciendo la conectividad del sur del Perú.
Como creadores de impacto real, aplicamos una gestión técnica rigurosa e integrada. El servicio incluyó el seguimiento y control del Plan de Ejecución BIM, articulando las especialidades de construcción y planificación para generar un modelo 4D que permitió visualizar la obra en tiempo real, vinculado al cronograma de ejecución, optimizando la toma de decisiones a lo largo del proyecto.
La intervención se desarrolló en un entorno de alta complejidad, a 3 754 metros sobre el nivel del mar y bajo condiciones climáticas exigentes. Este contexto demandó soluciones Future Ready, basadas en innovación, planificación anticipada y una estrecha coordinación multidisciplinaria.
Asimismo, el proyecto se ubicó dentro del área de influencia de Machu Picchu, una de las siete maravillas del mundo, lo que implicó una gestión integral que incorporó las dimensiones ambientales, sociales —incluyendo la articulación con las comunidades de Racchi Ayllo, Yanacona y Ayllopongo—, arqueológica, civil, geotécnica y topográfica, entre otras, garantizando un desarrollo responsable y sostenible.
La participación de WSP en la etapa de construcción se extendió por 29 meses, con un equipo permanente de aproximadamente 22 profesionales, consolidando nuestro compromiso con la entrega de soluciones de alto valor en proyectos de infraestructura crítica.