ADIF Alta Velocidad ha adjudicado a WSP Spain la consultoría y asistencia para el control de las obras del proyecto de construcción de la plataforma de la Línea de Alta Velocidad Palencia-Aguilar de Campoo, específicamente para el tramo Palencia-Palencia Norte. Esta infraestructura, clave para llevar el AVE hasta Reinosa, ha mejorado las comunicaciones ferroviarias entre Madrid y Cantabria, reduciendo los tiempos de viaje e incrementando la capacidad de circulación de la línea, que dispone de doble vía en la mayor parte de su recorrido.
El objeto del contrato ha sido garantizar y documentar el cumplimiento de los objetivos de plazo, precio y calidad establecidos por ADIF Alta Velocidad en el proyecto, adaptándose a la realidad del terreno y las circunstancias que se han producido. WSP Spain ha dispuesto también de un laboratorio a pie de obra y ha realizado ensayos de contraste para el control de calidad.
Entre las prioridades del cliente ha destacado que las obras no interrumpan el tráfico ferroviario de las tres líneas de explotación (Venta de Baños-León, Venta de Baños-Gijón y Palencia-Santander), que los trabajos se coordinen con el tramo de la LAV Palencia Norte-Amusco y que se cumplan las condiciones establecidas por el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), que ha requerido una especial rigurosidad con los plazos.
El tramo Palencia-Palencia Norte, de 13 kilómetros de longitud, cuenta con una plataforma de alta velocidad exclusiva para el tráfico de viajeros. La velocidad de diseño de la línea es de 350 km/h, pero en este tramo la velocidad se ha reducido al encontrarse en el entorno de la estación de Palencia, variando la velocidad máxima entre 70 y 180 km/h.
El tramo parte de un desvío en la vía de ancho internacional a León en la cabecera norte de la estación palentina y discurre en paralelo a la actual línea de ferrocarril convencional hasta conectar con los dos tramos de la LAV Palencia-Aguilar de Campoo. A los pocos metros cruza bajo el paso superior existente de Tres Pasos y, una vez superado, desarrolla un salto de carnero sobre los corredores ferroviarios a León y a Santander mediante un viaducto de 457 metros. Una vez rebasados los corredores, el trazado se desarrolla de forma paralela a la línea convencional existente a Santander y conecta con el siguiente tramo de LAV Palencia Norte-Amusco.
WSP ha aportado una serie de mejoras añadidas al proyecto, como el seguimiento del avance de las obras con drones, la digitalización de todo el proceso de control y seguimiento mediante la herramienta SIGATYC y la creación de una web que ha permitido consultar públicamente el estado de las obras para favorecer la transparencia hacia el ciudadano.