Se trata de un túnel artificial bidireccional de aproximadamente 2000 m de longitud, con un carril por sentido de circulación (tráficos con origen y destino en el puerto que permitirá integrar el tráfico de acceso al Puerto de El Musel a través del Barrio de Jove, en la zona Noroeste de Gijón.
Sobre esta infraestructura se prevé un bulevar urbano (Bulevar de Jove), para dar servicio a las urbanizaciones de la zona. Aprovechando las glorietas del futuro bulevar se dejarán en el túnel tres huecos en la losa superior con el fin de mejorar la evacuación del humo generado en el interior del túnel.
El procedimiento constructivo seguido para la mayoría del túnel artificial es en trinchera, salvo el tercio final, en las inmediaciones del puerto, donde se propone una construcción entre muros pantalla, dada la afección de este túnel artificial al nivel freático asociado a la carrera de mareas.
El proyecto proporciona una mejor accesibilidad viaria al puerto de El Musel, dotándolo de una nueva conexión con las vías de alta capacidad, a la vez que favorece la integración urbana de los accesos. El túnel permite canalizar los tráficos de entrada y salida del puerto, que actualmente atraviesan los barrios oeste de la ciudad, que soportan un intenso tráfico de camiones. Éstos pasarán a discurrir soterrados, a través del nuevo túnel artificial de Jove, separando el tráfico de mercancías del urbano, que se mantiene en superficie a través del nuevo bulevar.